|
Somos
dichosos porque el Reino de los Cielos está ya
dentro de nosotros. Crece en cada hombre que
ama, en cada mano que se tiende, en cada lágrima
que se enjuga.
No
me gustaría terminar sin agradeceros a todos
vosotros que habéis sido parte activa de este
curso pastoral que da a su fin vuestra
inestimable ayuda y colaboración.
Disfrutad de las vacaciones y sed testigos
activos del Evangelio de amor que profesamos, a
la vuelta os estaremos esperando con las manos
abiertas para comenzar juntos y en familia el
nuevo Curso Pastoral.
Recibid un afectuoso saludo.
Equipo de Redacción |