Este domingo 5 de Junio especial, el día ya ha amanecido espléndido dejando correr una suave brisa de ánimo para asistir a Misa en honor a nuestra Reina de los Apóstoles.
Al acercarse la hora, como en años anteriores, los feligreses llegaban con gran puntualidad con objeto de no perder detalle de esta celebración. Los preparativos de última hora estaban tomando lugar.
Las campanas ya anuncian el comienzo: Catequistas poniendo orden entre los niños, grupo de música, partitura en mano, calentaban las guitarras con pequeños ensayos de notas musicales.
Los encargados de las lecturas ya estaban coordinados. La pantalla digital exhibía en letras grandes el acontecimiento a celebrar.
La ornamentación en el altar, siempre exquisita con sus centros de flores a cual más lindos en el lugar desde donde nos preside la Virgen y el Niño.
Flores se llevan en muchas ocasiones, por diferentes motivos, pero en este día las
flores miraban a la Virgen y hablaban de ternura.
Manuel, haciendo uso de su buena organización, con ayuda del micro iniciaba la apertura de este encuentro, dando la bienvenida a todos y anunciando paulatinamente las canciones, especialmente entonadas para ELLA. Las palmas no faltaron proporcionando así dinamismo y sentido del ritmo a todos nosotros. La animación y el fervor iban aumentando.
En uno de los laterales había instalado sobre la pared, un mensaje con esta petición: MARIA ENSEÑANOS A SER APOSTOLES. La explicación a tan precioso titular vino en breve. La palabra apóstol (de origen griego) significa enviado.
Los apóstoles eran enviados para divulgar la palabra de Dios. El Niño que la Virgen nos presenta con actitud de ofrecimiento es el primer Apóstol y en el recinto de la iglesia todos nosotros somos apóstoles bajo la directriz de la Virgen.
Como complemento, en la pantalla se reflejaron unas fotografías alusivas a la aparición del Espíritu Santo a María y los Apóstoles en forma de lenguas de fuego. De todo ello se desprende la advocación “Reina de los Apóstoles” a nuestra Virgen María.
Al finalizar la eucaristía, no podría faltar el hermoso bouquet de flores ofrecido a la Virgen entre canciones llenas de cariño.
Seguidamente, se nos invitó a participar en la degustación de un lunch preparado en el porche de la iglesia y donde las opiniones y charlas daban su rienda suelta. La música fiestera movía el ambiente.
Aprovechando esta ocasión, nos decidimos a hacer algunas preguntas a las personas congregadas:
¿Qué le parece la imagen de la virgen? Me encanta la esbelta talla de la Virgen y el Niño, la postura de Ella en actitud de presentar al mundo su ya crecidito Jesús. Creo que esta imagen fue esculpida por una religiosa en Roma.
¿Qué es lo que más le ha llamado la atención? Me ha gustado toda la asistencia de la gente unidos en la oración y siguiendo los pasos que hacen feliz a la Virgen.
¿Cree que al finalizar este acto nos queda algo en el corazón? A mi sí, sin ninguna duda, soy devota de la Virgen porque la necesito en mi vida.
¿Cuál crees que es el propósito de esta celebración? Te daré mi opinión, es un intento de reunión del mayor número posible de fieles con el mismo denominador común en torno a la Virgen, hablar con Ella en voz fuerte y pedirle que nos siga protegiendo.
¿Qué le parece la fiesta? La fiesta sigue el patrón de años
anteriores porque es muy completo y siempre tiene una pincelada
original. Me ha alegrado ver que la iglesia estaba llena de
fieles.
¿Qué sentimiento le produce este encuentro eucarístico? Me siento muy contento, noto un profundo sentimiento de gratitud hacia la Virgen, los creyentes necesitamos pedirle que nos siga ayudando e intercediendo por nosotros.
¿Es la primera vez que vienen aquí? No, hace tres años que venimos en este día, nos gustaría venir más a menudo pero cuidamos de nuestros nietos y esto nos ocupa mucho tiempo.
¿Qué piensa de este ágape que nos ofrecen? Es un gesto generoso que nos da la oportunidad de conocernos un poco más a través de la comunicación y de expresar nuestro contento a los que menos nos conocen.
¿Qué echas en falta? Aquí todo ha estado muy bien coordinado, se nota el esfuerzo de todo el equipo de organización así como de todos los cooperantes ocasionales. Detrás de todo esto hay escondidas muchas horas de trabajo.
Ahora, ya nos queda el buen sabor, hemos cogido energía, hemos notado la cercanía y la caricia de nuestra Reina de los Apóstoles, que está contenta por que nuestros corazones están llenos de buenos propósitos.
Que el próximo año nos dé la oportunidad de reunirnos de nuevo.
Gracias, una vez más, por todos los esfuerzos y trabajos para que este acontecimiento haya resultado tan lleno de esplendor