Excursión parroquial

Salida puntual. A las 8.30 h. el autocar echaba a rodar, desde el punto de encuentro acostumbrado, poniendo como dirección a la provincia de Burgos. Todos los pasajeros, debidamente acomodados, se disponen a disfrutar de un día alegre y por lo tanto ajeno a rutinas y preocupaciones.

Como siguiente paso a los propios saludos matutinos, se entregó la hoja de ruta donde se indicaban los horarios y las pautas del viaje.

Primera parada, se realizó en un área de descanso en carretera. Un café, un dulce, era lo más solicitado, con el fin de afrontar el día "atareado" que se iba a llevar a cabo.

Alegría en el viaje, era el mensaje a compartir, comenzaron las canciones pero surgían con gran mesura, el tono no había llegado al máximo.

Paisaje: a lo largo del embalse de Sobrón era muy completo, naturaleza, gran caudal de agua del río Ebro, pequeños túneles en la carretera esculpidos en la roca de forma rudimentaria, todo ello formando un conjunto muy especial.

Acercándonos a Frías, disfrutamos de una magnífica vista panorámica, el puente medieval y allí al fondo la silueta del Castillo "fortaleza de defensa" sobresaliente en el horizonte, la imaginación podría rellenar el resto del escenario.

Pies en tierra, se tomó contacto con la Guía, una joven muy ilustrada, que nos fue conduciendo por esta ciudad. Se comenzó visualizando las casas colgadas, seguidamente subiendo por las angostas calles empedradas llegamos a la iglesia de San Vicente. Muchos siglos pesaban sobre sus cimientos, el deterioro había seguido su carrera. Los lugareños tomaron decisiones de gran responsabilidad para poder reconstruir y salvar tanto arte envejecido por los siglos.

Porque aprendimos eso y más: supimos que para costear toda la reconstrucción más urgente, hubo que vender el arco exterior de piedra, principal entrada a la iglesia, a un organismo americano, sepamos que allí lejos hay un trocito de nuestra iglesia.

Fotografía de familia: el arco exterior anexo a la iglesia sirvió de marco para esta foto, donde nos fuimos colocando con cierto empeño.

Y ahora en el castillo, disfrutando de su magia, recorrimos escaleras arriba y abajo buscando ángulos para disfrutar de vistas espectaculares.

Ya en el restaurante cerca del río: diferentes mesas recogían a todo el grupo, después de reponer fuerzas, comenzó la sobremesa con canciones divertidas.

Rumbo a Medina de Pomar, desde la lejanía reconocimos sus torres.

La visita al Monasterio de Santa Clara se comenzó visitando la iglesia, el museo y posteriormente el coro, todo ello bajo la dirección de un Guía experto en historia y arte.

En la iglesia destacaba el retablo del Altar Mayor (S. XVII) todo dorado que muestra el Sagrario-relicario-expositor neoclásico.

La capilla de La Concepción, el arco de entrada, su reja y la Bóveda son detalles a tener muy en cuenta. El museo recoge muchos siglos de arte.

Liturgia en el mismo Monasterio, Realiza-das las visitas, y una vez en el coro, contemplamos la sillería, el significativo e histórico toisón de los condestables esculpido en la madera. El Santísimo estaba expuesto, era momento de oración y canto, "juntos, cantamos la alegría de vernos unidos en la fe y en el amor, ... "

Encuentro con las monjas de clausura, que estaban allí, al fondo del coro, en un espacio diferenciado por una reja, dándonos la bienvenida, sonrientes y dispuestas a contestar nuestras preguntas. Vimos su sonrisa, percibimos su felicidad estando cerca de Jesús.

Tiempo libre, en la zona ya ruidosa de Medina, dimos un paseo y hubo tiempo para tomar un refresco y preparamos para la vuelta.

Y el regreso, ya iba a comenzar, así que una vez todos a bordo del autobús cogimos carretera al destino. Los kilómetros se fueron haciendo dentro de un buen ambiente o "buen rollo" entre todos nosotros. Entraron en juego las bromas, los chistes y algún espontáneo que nos entretenía con un fandango.

Entre risas y caramelos transcurría el camino, al acercamos a destino, nos despedimos con el deseo de repetir esta experiencia el próximo año. Nuestra gratitud, a los organizadores de Reina de los Apóstoles por este día y ... i por tantas cosas ... !