FIESTA DE ENCUENTRO EN EL BARRIO

El, 28 de Mayo, está es la fecha cuidadosamente prevista por los organizadores, con la indudable intención de pasar un día divertido y fantástico, confraternizando con todo nuestro alrededor que se sienta atraído por esta celebración, que tiene lugar en la plaza del Señorío de Bizkaia, y que transcurre bajo la mirada sonriente de nuestra Reina de los Apóstoles.

Los mayores despertamos con la inquietud de preparar a nuestros niños, sin embargo ellos lo hacen con una inequívoca intención, la de explorar y participar, lo más posible en todos los juegos ya previstos para ellos. ¡Qué nervios!

Alrededor de las 10h. la plaza ya está vestida de color, lucen las banderitas junto a los globos. La megafonía suena con fuerza lanzando frases de ánimo y bienvenida. Nuestra atención ya está atrapada. Aquí hay fiesta. Las catequistas, los monitores Skouts y los colaboradores itinerantes se mueven con energía, afanados con su labor y esforzándose para que la organización sea óptima.

Alrededor de las 11h. ya comienza el revoloteo de inscripciones de equipos para poder participar en los diferentes juegos. En esta ocasión vamos a enumerar las actividades que centran la atención de nuestros pequeños: Piñata, Danzas, Competición.Carrera de huevos con cuchara. Competición de Sokatira.

Talleres Ganar en los juegos supone, aparte de satisfacción y alegría, obtener puntos que posteriormente son canjeables por regalos de acuerdo con el número de puntos que hayas obtenido, esto lo explicaba muy sabiamente uno de los participantes. ¡Pues adelante, hagámoslo bien!

Los diferentes talleres ya estaban dispuestos para ilusionar y hacer soñar a los niños, en uno de ellos les pintaban la cara, de mariposa, de gato, en fin, ¡viva la imaginación!

El elemento principal de la fiesta son los niños, ellos se encargan de moverse con rapidez para participar lo más posible haciendo derroche de alegría a la vez que de competición:

Preguntando a un niño ¿Qué es lo que más te gusta de la fiesta? De manera muy decidida afirma: Yo quiero competir, ganar muchos puntos y cambiarles por un regalo para mi hermano pequeño, ¿Tú ya tienes regalo para ti? Sí, pero quiero ganar uno para mi hermano. ¿Le quieres mucho? Sííí, por eso quiero un regalo para él. ¡Olé, Olé!, estará muy contento contigo.

En esta ocasión, en la pregunta a una niña: ¿Estás contenta con los juegos que hay?, con voz balbuceante contesta, Sí, el que más me gusta es el de la “piñata”, pero está muy alta y me cuesta llegar, Ah! pues vamos a solucionar eso, ¿Así mejor?, con ojos de satisfacción exclama Guay, guay, súper super guay.

¿Qué te llama la atención de este ambiente?, Una adolescente responde: Yo suelo ir a otras reuniones de amigos, esto para mi es nuevo y me llama la atención que aquí todos se divierten de una manera muy simple y sencilla. Esto me hace pensar.

Nos dirigimos a una de las madres que recorría con su mirada toda la plaza: ¿Lo estás pasando bien? Muy bien, ya es el tercer año que vengo con mis dos niños, ellos disfrutan tanto que me siento feliz.

La pregunta va dirigida a un mayor: ¿Qué significa para ti esta fiesta? Pues…es disfrutar, divertirse… pero, sin embargo, creo que hay un mensaje algo más profundo, es participar en la alegría de los demás, es descubrir a un compañero, es saber que los demás cuentan en tu alrededor.

Muchos de nosotros nos dimos cuenta que el objetivo de este encuentro se iba logrando, la asistencia y participación aporta brillos a esta fiesta, por ello en esta ocasión se aplica el eslogan “participar es aportar - ganar es compartir júbilo con los demás”. También añadiríamos que nos lleva al camino de la práctica del sentimiento fraternal.

Lo de hacer colas de espera para participar en los juegos es lo que más cuesta, los monito-res y catequistas tienen que emplearse a fondo para mantener orden y concierto en el bullicioso “guirigai”. El control de las situaciones, a veces, se sigue de acuerdo a las exigencias del improvisado guión.

Una actuación muy atractiva fue sin duda la de los pequeñines dantzaris, que participaron siguiendo instrucciones de su habilidosa monitora, sus cuerpecitos se movían al ritmo de la música a la vez que sus miradas buscaban la atención y cariño de todos nosotros, eran tan dulces!

La mañana, adornada de buen tiempo, va deslizándose entre las diversas actividades que transcurren con toda normalidad. Los mayores también encuentran la forma de amenizar su fiesta compartiendo opiniones, disfrutando del ambiente o pasando por la txozna de misiones que nos ofrece pinchitos de tortilla, chorizo, etc. Cocinados por colaboradores anónimos que cuidan de nuestro apetito.

Acercándonos al final, se preparan los trofeos, haciéndose la entrega a los ganadores que en fila pasaban felices y ansiosos por recoger el fruto de su esfuerzo. La cámara fotográfica también hacía su incesante trabajo para guardar registro de este evento.

Confiamos se repita esta celebración compartida en el próximo año, donde la parroquia sale al encuentro de todos aquellos que año tras año vienen colaborando con su presencia, así como, de todos los que deseen sumarse y permanecer en la colaboración, con gran carga de fraternidad, esperanza y amor, razones que enorgullecen a nuestra Reina de los Apóstoles.