ACONTECIMIENTOS PARROQUIALES

Presentados a la Comunidad Parroquial

Este año (2018) ha empezado la Catequesis el pequeño de nuestros hijos, y como todos los años por estas fechas, se han presentado en la Misa de Familia a la Comunidad. Para nosotros, como padres, no era una situación nueva, ya que nuestro hijo mayor tomó la comunión el pasado año, pero sí era un momento importante para ellos, los niños de 1º, que eran los protagonistas.

Nuestro hijo nació hace ya 8 años, y poco a poco ha ido creciendo. Empezó a hablar, a caminar, el colegio,… el tiempo va pasando, todos los días crece, y nosotros como padres le acompañamos en este proceso, cada día, todos los días, a veces con aciertos, y a veces también con equivocaciones.

Cuando nació, decidimos nosotros por él iniciar un camino; decidimos transmitirle unos valores, una Fe, una forma de entender la vida, y decidimos compartir con él un Mensaje, el Mensaje de Jesús. En este camino también le acompañamos como padres, y nos acompaña la Iglesia, la Parroquia, el Sacerdote, las Catequistas, … la Comunidad Parroquial.

En toda celebración hay una liturgia, y en esta ocasión ellos eran los protagonistas. No se trataba de un acto tan marcado como puede ser recibir un Sacramento, pero sí era un día importante para ellos, y nosotros les acompañamos. Todavía no son capaces de decidir algunas cosas por sí mismos, pero sí son conscientes de lo que hacen en cada momento.

Manuel como sacerdote, nos recordó la importancia de este acto, y nos presentamos con ellos ante la Comunidad Parroquial, expresando nuestro deseo y el suyo, de continuar con el camino que iniciamos con el Bautismo.

Fue un acto sencillo, pero importante: ante el altar, ante la Comunidad, arropado por sus padres, en pie y en primera fila (no en nuestros brazos como hace 8 años). Manuel les hizo la señal de la cruz en la frente y nos invitó a repetir nosotros el gesto. Nos regalaron en ese mismo acto un libro con el que aprender a rezar con ellos, a practicar la oración como forma de comunicarnos con Dios.

Él es consciente de los pasos que vamos dando juntos, y de que todos le acompañamos en este camino, reafirmando nuestra Fe, y transmitiéndole la importancia de la misma para que él también pueda crecer en su Fe. No está solo en este camino, y cada día damos un paso, juntos, como familia, como Comunidad y como Iglesia.

Por último, como padre, quisiera agradecer al párroco y a las catequistas el trabajo que hacen con nuestros hijos, ayudándonos como familia, completando nuestra tarea como padres, acompañándonos a recorrer este camino

 

Renovación de las Promesas Bautismales

Recibid la luz de Cristo.

A vosotros padres se os confía acrecentar esta luz para que vuestro hijo o hija camine siempre como hijo de la luz.

El 18 de Marzo del 2018, a las 11h, estaban invitados, de manera especial, los padres, junto con sus hijos, que este curso están en 2º de Catequesis, a participar en la Misa familiar. Llegado el momento de las ofrendas, estos niños y las niñas acompañados por sus padres, renovaron las Promesas del Bautismo:

Yo N, vengo a renovar mi Bautismo:

• Creo en Dios Padre que me ha hecho hijo suyo por el bautismo.

• Creo en Jesús que hizo el bien a todos y entregó su vida por amor.

• Creo que Jesús ha resucitado y está entre nosotros como Luz del mundo.

• Creo que el Espíritu Santo me da fuerza para ser testigo de Jesús. • Prometo caminar como hijo de la Luz.

• Prometo estar atento a lo que Jesús me enseña en el Evangelio.

• Prometo ser amigo de todos, como Jesús.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Los padres recibieron una vela encendida en el Cirio Pascual al tiempo que se les decía: Recibid la Luz de Cristo. A vosotros padres se os confía acrecentar esta luz. Que vuestros hijos y vuestras hijas caminen siempre como hijos de la luz. La comunidad cristiana os ayudara en esta labor.

Como recuerdo se llevaron a casa este signo.

Nos congratula comprobar la gran asistencia al acto de los niños con sus familiares.

 

Jesús nuestro amigo

El pasado sábado, 24 de Febrero del 2018, hemos celebrado con nuestras hijas e hijos el Sacramento de la Penitencia por primera vez y aunque ya, tanto con sus catequistas como en casa habíamos preparado la celebración, era inevitable que los niños y las niñas estuvieran algo nerviosos.

En nuestra casa, y como suponemos en la de muchas familias, intentamos que nuestros hijos y nuestras hijas aprendan a pedir perdón cuando insultan, cuando se pelean o cuando se enfadan con algún compañero, y sobre todo, que aprendan a perdonar cuando son ellos los agraviados o las agraviadas.

En esta sociedad en la que el pedir perdón, y más aún perdonar, no se “lleva”, es difícil muchas veces actualizar el mensaje de Jesús y ponerlo en práctica. El hablar con ellos y ellas en esos momentos en los que el enfado les supera y su único empeño es “devolverla”, nos hace darnos cuenta a los mayores de la importancia del perdón, a veces olvidado, en nuestro día a día.

Este Sacramento de la Penitencia que las niñas y los niños han celebrado, no es sólo un paso previo a su Primera Comunión, sino un recordatorio de que Dios nos quiere y nos perdona a pesar de nuestros errores, y que nosotros también debemos poner en práctica.

En nombre de nuestras hijas y nuestros hijos queremos invitaros a que participéis con nuestras familias en la FELIZ celebración de su PRIMERA CO-MUNION el próximo 5 de Mayo.