Lo que marcan las normas de buena educación es que lo primero que ha de hacerse es presentarse adecuadamente. Somos Blanca (la amatxu), Sara, Ander y el que ha tenido que asumir la terrible misión de escribir, Iñaki.

Y a todo esto, ¿qué hacemos nosotros en esta página? Desde luego no dar ejemplo de nada, siempre hemos querido ser unos más dentro de la Comunidad. Porque creemos en la humildad como uno de los valores fundamentales de la vida. Pero la respuesta a la pregunta del inicio del párrafo es sencilla. Todos conocéis a Manuel y resulta casi imposible negarse a hacer alguna de las cosillas que nos pide. Y como no supe decirle que no, pues ahí os va.

Nos pide que compartamos con todos vosotros cómo ha sido para nosotros la primera comunión de Sara. Os vamos a relatar las sensaciones que hemos vivido sin entrar en aspectos teológicos y doctrínales.

Y la primera sensación que nos viene a la cabeza es que ha sido fundamentalmente LARGA.

Pero pensaréis alguno de vosotros a qué llamamos un periodo largo. Pues es muy sencillo, yo creo que ha sido una primera comunión muy, pero que muy larga, pues empezó el mismo día que tuvimos claro que queríamos educar a nuestros hijos en un conjunto de valores que son los de Jesús de Nazaret y les llevamos a bautizar.

Y claro de eso hace bastante tiempo, y en el caso de Sara, que es el que nos ocupa, un periodo de 9 años. Y además, gracias a Dios, luego hemos podido compartir ese periodo con el pequeño de la familia, que esperemos empiece en septiembre a asistir a la catequesis. O sea, que tenéis un nuevo cliente para el curso que viene!!!

Porque, ¿qué es la primera comunión? ¿No será quizá uno de los motivos de celebración que nos hemos de dar como cristianos, para ir siendo conscientes que avanzamos en el conocimiento de Jesús? Y cuanto más conoces a Jesús y a los que siguen a Jesús, te entran muchísimas ganas de celebrar cosas, de agradecer otras, y además de hacerlo riendo, gozando y disfrutando.  

Y puesto que el nacimiento de cualquier niño lo recibimos como un regalo del cielo (así han sido los nuestros) y nos congratulamos y lo celebramos, los siguientes pasos en el conocimiento de Jesús deben ser alegres, divertidos, carcajeantes si es preciso.

Y en este momento de la reflexión voy a poner algo poco ortodoxo. Pero creo y estoy seguro que Jesús tenía u gran sentido del humor, celebraba con sus amigos y familia muchas cosas y se lo pasaba bomba con sus amigos. Y nosotros que decimos que somos sus seguidores debemos ser por tanto muy alegres, celebrar lo que toque, reírnos, disfrutar.

Entonces, como podéis suponer la segunda sensación sobre la comunión, debe ser ALEGRÍA. Alegría que nuestra hija haya recibido a Jesús. Sara le va a sentir dentro, va a estar alegre por ello, pero también le va a alegrar a Jesús saber que tiene otra más en su club de fans.

Y en este siguiente párrafo llego a uno de los pilares fundamentales en los que nos basamos los seguidores de Jesús para empezar a conocerle en la Comunidad. La catequesis.

No siempre es fácil poder dedicar un poco de nuestro tiempo a los demás, así que nos podemos imaginar a los que dan todo su tiempo, que es una misión dificilísima. No siempre es fácil además, hacerlo para enseñar, pues es una labor muy complicada. Pero afortunadamente los mecanismos los hemos cambiado. La catequesis ya no es una mera transmisión de la doctrina como lo hacíamos antes, con aquellos interminables interrogatorios sobre diversos aspectos de la mencionada doctrina cristiana que sonaban como soniquetes en los oídos de todos los que fuimos niños. ¿Os acordáis de aquellas preguntas? Desde luego para mi tenían muy poco sentido. Afortunadamente eso ha pasado a la historia.

Ahora lo que hacen los “ángeles” catequistas es hacer amigos de Jesús a los niños. Es una labor increíble la que hacen. A todas ellas mi más ferviente enhorabuena y mis más encendidas gracias.

La tercera sensación por tanto es la de AGRADECIMIENTO. Y no sólo a las representantes de la Comunidad en la catequesis. También a los que nos hicieron ponernos a Blanca y a mi, en el camino de Jesús, a los aitites y amamas, a Eduardo, Blanqui, Justino y Maite. Eskerrik asko bihotz bihotzetik.

Pero estaréis pensando que del día de la primera comunión ni os voy a hablar. Pues sí que os voy a hablar del día. Pero no como si fuese un periodista de la prensa rosa, sino de la prensa roja, de la prensa de los sentimientos. Pues para unos padres ese día también es especial, se junta la alegría, el camino recorrido, los que nos han hecho llegar, los que nos quieren, etc. Y eso a uno le pone la carne de gallina, se le hace un nudo en la garganta y ciertas glándulas empiezan a funcionar a tope (las lacrimales, por supuesto).

Y encima te viene Manuel para que leas un pequeño texto. Y te quitas las gafas, y lo lees diez veces y no recuerdas nada y se seca la boca y bufff qué difícil se hace leer un texto. Y eso que nos habíamos presentado muy prontito en el templo para tratar de evitar emociones de los que te quieren acompañar.

Pero quiero deciros que al final se hace fácil, pues fue una ceremonia sencilla, humilde, donde el protagonismo lo sigue teniendo la comunidad, que celebramos que Jesús es nuestro mejor amigo, que celebramos que Jesús siempre está ahí. Y nos reímos y disfrutamos y cantamos y dimos palmas y aplausos, como todos los domingos. Pero este fue especial para nosotros. La Comunidad nos acompañó en la celebración.

Y casi para finalizar, no quiero olvidarme que a nuestra mesa de celebración estuvieron invitados otros amigos de Jesús, que viven un poco lejos de nosotros, y que esperemos puedan comer algo a diario con el aliento y sobre todo, el DINERO de toda la Comunidad. Nuestra Parroquia sabe bien de ellos y sabe que es un acicate más para nuestro compromiso cristiano. Aurrera!!!

Y llegando al final piensas, ¿Pero es esto todo? ¿O es sólo un hito, un mojón en el camino? ¿Cuáles son los siguientes pasos? Creo que lo oportuno es que entre toda la Comunidad, sigamos transmitiendo a los niños, adolescentes, jóvenes, que otro mundo es posible siguiendo a Jesús y para ello tenemos los grupos de amistad, boy scout, grupos de confirmación, etc... “Dejad que los niños se acerquen a mi”

Eskerrik asko denoi.